Alberto Ruy Sánchez, Ciudad de México, 1951, obtuvo su doctorado por la Universidad de París. Ha publicado 33 libros de poemas, novelas y ensayos, traducidos a 15 lenguas y premiados en 22 ocasiones. En el ciclo de novelas Quinteto de Mogador explora la vertiente arábigo andalusí de nuestra lengua, hace una encuesta narrativa sobre el deseo femenino y una experimentación formal vinculada a las tradiciones artesanales de México y el norte de África. En otro ciclo, que incluye las novelas Los Sueños de la serpiente y El expediente Anna Ajmátova, explora las relaciones entre el poder totalitario y la creación literaria. En sus libros de poemas Luz del colibrí, Dicen las Jacarandas y El silencio del gato, explora el deseo y una atención sostenida sobre la naturaleza. Entre sus libros de ensayos, cabe mencionar Una introducción a Octavio Paz, Elogio del insomnio, Con la literatura en el cuerpo y La página posible. Desde 1988, codirige con Margarita De Orellana el proyecto de investigación y edición Artes de México, que ha recibido múltiples reconocimientos internacionales al mérito editorial y que muestra y estudia la diversidad cultural de México.
Por el conjunto de su obra, Ruy Sánchez recibió doctorados Honoris Causa en Estados Unidos y México. También, ha sido galardonado con el Premio Xavier Villaurrutia, la Beca Guggenheim, el Premio Nacional de Letras de México, el grado de Oficial de la Orden de las Artes y las Letras de Francia, la condecoración de Coronel de Kentucky y la ciudadanía honoraria de Louisville, así como el Premio de Excelencia en las Letras 2025.
Según Octavio Paz, Ruy Sánchez es “uno de nuestros mejores ensayistas: su escritura es nerviosa y ágil, su inteligencia aguda sin ser cruel, su ánimo compasivo sin condescendencia ni complicidad (…) es también el más raro de los escritores mexicanos, un verdadero poeta cosmopolita que cuenta historias desde un territorio más amplio que un país, porque es el poeta de la piel. Por eso su lenguaje es el tacto, el sentido que implica a todos los demás”. El escritor cubano Severo Sarduy señala: “Ruy Sánchez inventó no sólo novelas, sino un nuevo modo de aprender a leer, desde la fulguración”.